jueves, 14 de julio de 2011

Es triste, darse cuenta de cómo es todo en realidad. Sentir la desilusión. Que se nos caiga a pedazos todo eso que habíamos construido. Despertarnos y darnos cuenta que todo es una mentira.

Duele enterarse, que a esa persona que tanto queremos, no le importamos como imaginábamos. Que esa confianza, que habíamos deposita en alguien, desapareció. Sentir como nos lastiman otra vez.

Y así nos damos cuenta de cómo nos engañamos, pero a nosotros mismo. Al fin y al cabo, dicen que no tiene la culpa el chancho, sino quien le da de comer. Es culpa de nosotros, por ilusionarnos, y querer ver algo que no es.

Esta desilusión para nuestros sentimientos, es solo un mal cuento que nosotros escribimos. No sirve de nada ilusionarse con algo que no sabemos si es tal y como pensamos. Eso solo va a ser que salgamos lastimados nosotros mismo. Y si pasara, solo hay que ponerle actitud, para recuperarse y seguir adelante.



Si quieres ser feliz, no te ilusiones. No esperes nada de los demás, y siempre aprende de tus errores.

1 comentarios:

Thais dijo...

Muy buenas! Soy Thais, la chica del blog "La vida en un párrafo". Muchas gracias por tu comentario y tu crítica. He leido tus blogs y también escribes muy bien.

Puedes publicar sin problemas los que quieras, me alegra mucho saber que te gusta lo que escribo. Seguiré leyéndote, espero yo también seguir escribiendo.

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