viernes, 30 de julio de 2010


Ojos que no ven, corazón que no siente. ¿Será por eso que nadie siente nada por mí? Porque no me ven.
Ser invisible es casi como no existir, solo cuando alguien te ve te sentís vivo.
Lo esencial es invisible a los ojos, ¿será que yo soy tan esencial que soy totalmente invisible? Soy como un fantasma, una sombra que pasa pero nadie me puede ver.
Algo diminuto, que como no ven, no les importa. Muy insignificante, para que puedan amar de verdad, ver de verdad… Importarle de verdad ¿a quién? A nadie. Y así a veces, sentimos que ya no tenemos más fuerzas para ponerle actitud.

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